Cuidar del medio ambiente es cuidar de tu propia salud

21.06.2018

por Teresa López

Cada año son más las personas que empiezan a prestar atención a sus hábitos de consumo y a ser conscientes del impacto directo que éstos pueden tener en el mundo y en sus vidas. Los denominados consumidoresLOHAS” (estilo de vida de la salud y la sostenibilidad por sus siglas en inglés) buscan algo extra en sus compras, especialmente valorando la honestidad, autenticidad y alineación de principios en las marcas a las que respaldan.

El aumento de este tipo de consumidor exigente – alrededor del 20% de la población europea y el 25% de la norteamericana según lohas.se – explica la creciente popularidad de los productos “eco” en todo el mundo. Hemos entrevistado a los gerentes de dos cadenas de supermercados especializados en estos productos – ambas consumidoras de EKOenergía – para conocer sus puntos de vista.

“Ofrecemos a nuestros clientes una amplia gama de productos de calidad, respetuosos con el medio ambiente, ecológicos y de comercio justo”, afirma Johanna Koskinen, directora de marketing de la cadena finlandesa Ruohonjuuri. “La salud del consumidor es una de las principales razones para elegir productos de bajo impacto medioambiental”. De hecho, está demostrado que cuanto más naturales son los alimentos o cosméticos que usamos, mejor nos sientan.

Explica que una diferencia importante entre sus tiendas y los supermercados corrientes es la accesibilidad de su personal para responder cualquier pregunta de los consumidores. “A los clientes les gusta saber dónde, cómo y quién ha cultivado sus alimentos. También quieren asegurarse de que no haya aditivos u otras “cosas malas” en su comida y sus productos cosméticos naturales”.

Lo mismo ocurre en las tiendas de Ecorganic en España. “Tenemos un perfil de cliente muy preguntón”, dice Pello Aizpuru, director gerente de esta cadena de supermercados orgánicos en continuo crecimiento. “Lógicamente quien paga más, quien está preocupado por su salud o el medio ambiente, es más exigente”.

A medida que más marcas hacen un ejercicio de transparencia en su proceso de producción – incluyendo el impacto medioambiental, la repercusión social, los productos químicos utilizados, etc – los consumidores comienzan a mostrarse escépticos hacia las marcas que aún no lo hacen. Esto está generando una nueva tendencia de compañías que buscan certificaciones independientes para mantener la confianza de sus clientes.

En esto Ruohonjuuri y Ecorganic son expertos, teniendo entre otros sellos internacionales el de EKOenergía certificada para sus tiendas, como una acción más para ser coherentes con su filosofía.

“Las ecoetiquetas son muy útiles, pero lo más importante es que los consumidores conozcan lo que hay detrás de una etiqueta”, dice Pello. “Es importante que quien la tenga haga una labor pedagógica y de divulgación”.

¿Puede lo sostenible ser asequible?

La gente a menudo cree que comprar productos con etiquetado ecológico sale mucho más caro que sin él, por lo que no hace el esfuerzo de buscar alternativas de compra fuera del hipermercado más cercano.

Pello Aizpuru repite a menudo que comer orgánico, por ejemplo, no es caro. Según él, el problema es que nuestra sociedad tiene una concepción errónea de la nutrición.

“Si tú analizas una cesta de la compra en cualquier supermercado muchas veces encuentras cantidad de productos que no aportan nada a tu nutrición – refrescos de cola, galletas industriales, derivados lácteos… Si uno hace una compra de producto ecológico para alimentarse correctamente – con base de legumbres, con verduras y frutas frescas – no es tan caro”.

Cree que hoy en día gastamos mucho dinero en cosas visibles que nos dan un estatus social, como relojes o coches, pero racaneamos en la cesta de la compra, que es lo que afecta nuestra salud.

Johanna, por su parte, da dos sencillos consejos para las personas que traten de empezar un estilo de vida más sostenible: “Compre calidad, pero no compre cosas que no necesite, y nunca tire comida”.

En EKOenergía respaldamos esta visión. Además de recomendar que los consumidores sean lo más eficientes posible en términos de energía, y luego elijan electricidad 100% sostenible, también les pedimos que realicen su compra semanal de manera responsable y elijan sabiamente.

Cuando invertimos en cuidar el medioambiente invertimos en nuestra salud, y al revés. ¡Cada pequeña elección marca una diferencia!