El papel clave de la energía para la igualdad de género

08.03.2018

por Teresa López

El Día Internacional de la Mujer es una buena ocasión (tan buena como cualquier otra) para visibilizar el trabajo que aún queda por hacer en relación a la igualdad de género y las diferentes áreas en las que debe ser abordada.

Tener acceso a las mismas oportunidades independientemente del género no es solo un derecho humano, sino un fundamento necesario para construir un mundo próspero. De hecho, alcanzar la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas es uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas para 2030.

¿Y qué tiene que ver la energía con esto? Más de lo que parece, ya que la desigualdad de género está estrechamente vinculada con la pobreza y la inestabilidad, y la pobreza energética es una de esas condiciones que, debido a los roles de género socialmente extendidos, afecta especialmente a las mujeres.

Puede tratarse de recolectar agua para regar los cultivos o leña para cocinar. Cuando un hogar no cuenta con acceso eléctrico (alrededor del 20% en el mundo según Forbes Energy), el trabajo que recae sobre las mujeres requiere tanto tiempo que no les permite ninguna otra actividad, ya sea ir a la escuela, trabajar fuera de casa o socializarse.

Por si esto fuera poco, algunas de las fuentes energéticas que estas mujeres utilizan hoy -como lámparas de keroseno o cocinas abiertas de biomasa- son muy peligrosas para la salud. Por no mencionar el hecho de que la asistencia sanitaria a la que tienen acceso en áreas sin electricidad es muy limitada.

Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos es otro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El Fondo Climático de EKOenergía trabaja concienzudamente para lograrlo promoviendo el crecimiento sostenible en comunidades empobrecidas.

Así, en 2017 EKOenergía financió un proyecto para instalar bombas solares en una aldea en el sur de Senegal y alivió el duro trabajo agrícola que las mujeres estaban haciendo manualmente. También financiamos la instalación de paneles solares en un pueblo en Sudán, lo que hizo tareas como la molienda de granos más rápidas y seguras para las mujeres, e hicimos más accesible la educación para las niñas de Madagascar instalando paneles solares en las escuelas rurales.

Por desgracia, acabar con la pobreza energética no resolverá de inmediato las posiciones desiguales de hombres y mujeres en todo el mundo, pero sí puede brindar a las mujeres un punto de partida mejor y más seguro. Es por esto que los proyectos de acceso a la energía siempre deben implementarse junto con iniciativas de empoderamiento de las mujeres, como lo hace EKOenergía.

En EKOenergía sabemos que el desarrollo sostenible y la igualdad son objetivos exigentes, pero estamos preparados para abordarlos de manera integral y unidos.