Energía solar para Sudán – entrevista con Rofaida Elzubair

“Es realmente asombroso ver cómo están aprendiendo y adaptándose a las cosas. Hay gente que va con su camello y llevan un panel solar para cargar sus teléfonos – ¡Es muy interesante ver estos contrastes!”

 

La aldea inteligente basada en energía solar en Barbujat, Sudán, es un proyecto financiado por EKOenergía e implementado por Practical Action, en asociación con la Red de Asociaciones para el Desarrollo de la Mujer. Siendo el proyecto más grande que EKOenergía ha financiado hasta ahora, hablamos con Rofaida Elzubair, Gerente de Comunicación de Practical Action Sudan, para tener una visión más cercana del proyecto.

Sra. Elzubair, ¿podría contarnos un poco más sobre las necesidades de la comunidad local y las motivaciones de este proyecto?

Barbujat es un pueblo pequeño y no hay red eléctrica en la zona. Por lo general, la gente comparte los recursos y hay una verdadera falta de necesidades básicas. Este proyecto de dos años de duración tenía como objetivo asegurar que los hogares pobres de las zonas rurales tuvieran acceso a servicios energéticos seguros, asequibles y sostenibles.

¿Qué ha estado sucediendo, concretamente?

Empezamos por dar a los ciudadanos acceso a unidades de energía solar. Éstas tienen radios, pueden encender hasta 4 lámparas y también tienen lectores USB. Las principales cosas que la gente usa son la radio, la iluminación y la carga de los teléfonos móviles. En el centro de salud pública y en la escuela, introdujimos neveras para que todo el pueblo pueda utilizar. También se ha instalado un molino solar que toda la gente del pueblo puede utilizar. Hemos producido materiales de comunicación, carteles y manuales, con instrucciones sobre cómo operar y mantener las unidades y el molino solar. Además de los carteles también hemos hecho talleres para formar a técnicos para el uso y mantenimiento del molino.

¿Cómo ha afectado la reciente inestabilidad en el país a la población, a la que este proyecto pretende ayudar?

La guerra civil en Sudán ha complicado la forma de vida de muchas familias, y algunas personas han regresado a sus aldeas. Las cosas se están estabilizando, pero al mismo tiempo el cambio climático está dificultando la vida. Muchos hombres están regresando a las ciudades en las que pueden encontrar trabajo, dejando a las mujeres con muchas tareas como cuidar de los niños mientras se encargan de las responsabilidades del pueblo. in embargo, la situación está mejorando, con menos desplazamientos y la gente regresa a sus hogares. Pero algunos no pueden, ya que sus pueblos de origen están demasiado afectados por el conflicto o por el clima, que hace que sea demasiado seco para vivir de la tierra.

¿Cuáles son algunos de los beneficios directos que los individuos y la comunidad han experimentado con este proyecto?

Es realmente genial ver cómo este proyecto ha afectado a las comunidades y cómo sus vidas están cambiado. Ha afectado a la escuela y a las mujeres en sus casas. Las cosas han cambiado realmente para ellos. Una comadrona nos dijo que es realmente asombroso tener ahora este acceso a la iluminación. Puede recibir una llamada en medio de la noche diciendo que alguien está de parto y le resulta mucho más fácil hacer su trabajo sin miedo ya que ahora puede ver. Antes le faltaban necesidades mínimas y básicas, pero gracias al hecho de disponer de electricidad, ¡les está ayudando a salvar vidas! En la escuela, los jóvenes ahora pueden estudiar más tiempo ya que tienen luz más horas. La escuela se ha convertido en un centro de estudio y actividades que todos pueden utilizar. Los jóvenes están en un mismo lugar estudiando juntos y las cosas están cambiando realmente. Los resultados están mejorando asombrosamente. Además, las comunidades de los alrededores utilizan el molino solar. El hecho de compartir los servicios significa que no tienen que viajar largas distancias, ya que los principales alimentos son los granos y en el pasado fue una gran lucha traer el molino a la ciudad.

¿Cuáles son sus planes futuros para la zona? ¿Hay planes de expansión del royecto en los pueblos vecinos?

Practical Action siempre busca aprender y replicar los éxitos en todo el país. Hemos obtenido el apoyo del UNICEF para desarrollar actividades similares en Kassala, en el Sudán oriental, compartiendo nuestra experiencia y conocimientos para ayudar en este sentido. Trabajamos con organizaciones locales para ayudar a las comunidades a evaluar mejor sus necesidades y cómo comunicarlas con otras ONGs. Hemos animado a desarrollar un fondo rotatorio, en el que empiezan pagando una pequeña cantidad de dinero que va al grupo comunitario de su pueblo. Recogen este dinero para comprar más productos de energía solar para la comunidad. Este fondo les da la oportunidad de llegar al mayor número de personas posible. Además, estamos trabajando para estar más involucrados en la política dentro de Sudán. Con el cambio de la situación política, esperamos tener un impacto en la política energética de Sudán y animar a más agentes del sector público y privado a apoyar proyectos como este y a llegar a tantas comunidades como podamos con energía solar.

En cuanto a su objetivo de influir en la política energética en Sudán, ¿ha tenido alguna respuesta? ¿Cómo ve el cambio potencial en el futuro?

Ahora estamos en una transición de gobierno, así que esto está en nuestros planes futuros. En el pasado ha sido muy difícil hablar de política y con esta reciente transición de gobierno, vemos una oportunidad de dar un paso adelante. Necesitamos enfocarnos y trabajar más en esto. Incluso estamos pensando en trabajar en la producción de algunos informes políticos a partir de lo que hemos aprendido de este proyecto, para poder ayudar a iniciar tales conversaciones sobre la elaboración de políticas correspondientes. Hay un enorme potencial para la energía solar en Sudán, es un país enorme y queremos fomentar la sostenibilidad. Esperamos que nuestros proyectos concretos y sus éxitos puedan ayudar a informar a los políticos. El país ha estado atravesando tiempos difíciles, con la escasez de combustible que afecta al transporte y a los puntos de agua, de modo que esperamos que la política pueda avanzar hacia las energías renovables. Como vimos con la introducción del molino solar, el transporte no es un factor tan esencial para la seguridad alimentaria de los habitantes locales si tienen acceso a molinos más cercanos.

El proyecto parece haber sido un verdadero éxito, y esperamos ayudar a financiar proyectos similares en el futuro. ¿Cuáles son sus últimas palabras para instar a aquellos que pueden marcar la diferencia a que ayuden a hacer un cambio?

Una cosa que es realmente importante es que necesitamos que la gente lo sepa y no sólo de que estén dispuestos a hacer cosas. Para nosotros, se trata más de la disponibilidad, en lugar de cambiar de una opción a otra – se trata más del hecho de que donde no hay electricidad, la micro-solar es la única forma asequible en este momento. Necesitamos hacer algo al respecto. Puede que sea más caro ahora, pero con el tiempo, hay más posibilidades de que la gente tenga acceso a la energía solar. Aquí hace mucho sol, ¡tenemos que centrarnos en aprovechar lo que ya tenemos! Tenemos la esperanza de llegar a tantas personas como sea posible!

Gracias a Rofaida Elzubair por la entrevista! Y gracias a Practical Action por organizar la reunión (virtual)!