El equipo de EKOenergía rema por los ríos de flujo libre

27.07.2018

Texto original por Julia Urbaniak

Nuestro equipo de voluntarios europeos de EKOenergía viajó el fin de semana pasado a Leirikaari, cerca de Rovaniemi, para participar en Sieriniemen siunaus, un evento de remo en el río Kemijoki con el objetivo de defender los ríos de flujo libre.

El río Kemijoki es el más largo de Finlandia, alcanzando el mar en la ciudad de Kemi, al norte del golfo de Botnia. Hay quien afirma que tiene más de 550 km de longitud, comenzando con pequeños riachuelos en la Laponia rusa y finlandesa, fluyendo a través de áreas silvestres y llegando a ambientes más artificiales y trillados por el hombre hacia sus tramos inferiores.

Históricamente, había en este río un famoso sitio de pesca aguas abajo donde los pescadores podían atrapar truchas y salmones. La cabecera del río Kemijoki ofrecían también una experiencia de pesca a menor escala en un área más salvaje donde se podía encontrar trucha marrón.

En 1949 comenzó la construcción de la primera planta de energía Isohaara cerca de la desembocadura del río, que fue seguida por la construcción de otras 20 represas a lo largo del río. Estas construcciones han puesto en peligro la supervivencia de muchas especies raras y aniquilado las existencias de salmón en el río Kemijoki – que una vez fue uno de los más ricos de Europa.

La planta hidroeléctrica de Isohaara marcó el fin de uno de los ríos más grandes de Europa con población de salmón del Atlántico, y el final de la pesca del salmón salvaje en este área. Muchos ciudadanos se quejaron pero no fueron escuchados y nunca se debatió abiertamente acerca de los impactos medioambientales. A pesar de estas terribles condiciones, la corporación Kemijoki Oy está considerando una nueva construcción de la central eléctrica de Sierilä en el último tramo sin construir del río.

Es por esto que lugareños y activistas de la Asociación Finlandesa para la Conservación de la Naturaleza en Rovaniemi decidieron mostrar su desacuerdo recoriendo este tramo del río Kemijoki a en barcas de remo como una protesta pacífica. Más de 20 embarcaciones aparecieron agitando sus banderas con orgullo.

Como parte de nuestra experiencia en el Servicio de Voluntariado Europeo, pero también como activistas, nos unimos al movimiento y remamos en total 35 km divididos en dos jornadas, en un ambiente festivo pero crítico. La línea de llegada se situó en un pequeño pueblo llamado Oikarainen, coincidiendo con su feria local anual. Durante la feria se recaudaron fondos a través de una lotería, en la cual se sorteó como premio uno de los botes de remos utilizados durante el evento. El dinero recaudado fue donado a la sucursal de la Asociación Finlandesa para la Conservación de la Naturaleza en Rovaniemi .

Aunque nuestro equipo regresase lleno de picaduras de mosquito y con las manos cubiertas de ampollas, estamos muy orgullosas de haber participado en esta protesta. Como activistas medioambientales, esperamos que se tengan en cuenta los impactos negativos de la construcción de esta presa y se haga una elección más ecológica de la producción de energía.