Las ecoetiquetas y lo que aportan al mercado de la energía renovable

Ecolabels increase environmental awareness

De vez en cuando, escuchamos a gente comentar que los consumidores de energía están confundidos y que la existencia de «una multitud de ecoetiquetas» contribuye a esa confusión. Estamos de acuerdo en que el mercado de la energía puede ser confuso, pero no debería ser en absoluto por esta razón. Con este artículo, queremos contribuir a aclarar este tema y explicar qué propósito tienen las ecoetiquetas, por qué los nombres de los productos no deben confundirse con las etiquetas ecológicas y cómo las instituciones públicas y la sociedad civil pueden ayudar a empoderar a los consumidores de energía.

1) ¿Existen muchas ecoetiquetas para la energía renovable?

No mezclemos las etiquetas ecológicas de diferentes sectores

Antes de llegar a una conclusión sobre el número de ecoetiquetas, debemos asegurarnos primero de qué sector(es) cubre cada ecoetiqueta. Cuando se habla de la venta de energía renovable, por ejemplo, incluir todas las demás ecoetiquetas que operan dentro de los diferentes sectores sólo genera confusión. Las ecoetiquetas para edificios ecológicos, comercio justo, turismo sostenible, contabilidad del carbono u otros sectores a menudo se colocan por error en un mismo montón, creando la falsa impresión de que hay demasiadas ecoetiquetas para elegir. Este error común es fácil de evitar, ya que basta con un realizar un poco de investigación para encontrar la respuesta. Afortunadamente, ya hemos hecho la búsqueda por usted y podemos darle la respuesta por adelantado: existen sólo unas pocas ecoetiquetas que funcionan en el área de la energía renovable. En este artículo hablamos de ello en más detalle, así que por favor, ¡sigan leyendo!

La disponibilidad geográfica es clave

El siguiente punto a tener en cuenta es la disponibilidad geográfica. Las etiquetas ecológicas nacionales no ofrecen ninguna posibilidad fuera de su país. Poner juntas las ecoetiquetas locales de diferentes países como posibles opciones sólo crea confusión. La segunda razón para la confusión también es fácil de resolver con una rápida comprobación para ver dónde opera la ecoetiqueta. ¿Ofrecen información disponible en diferentes idiomas? ¿Sus criterios son aplicables a diferentes regiones y están disponibles en diferentes idiomas? ¿Están abiertos a cooperar con los stakeholders locales?

En Suiza, por ejemplo, hay una ecoetiqueta local llamada NatureMade, en Suecia la ecoetiqueta local es Bra Miljöval y en Austria tienen una llamada Umweltzeichen. Todas estas ecoetiquetas tienen un territorio geográfico, por lo que no son relevantes fuera de estos países.

Hasta ahora, Alemania es la única excepción, ya que cuenta con múltiples ecoetiquetas. El consumo anual de electricidad de Alemania es de más de 500 TWh, y el país cuenta con más de 1000 compañías de energía, ONG medioambientales muy activas y numerosos institutos de investigación. El número de ecoetiquetas refleja el tamaño y la dinámica del mercado alemán. Las etiquetas del mercado alemán incluyen las etiquetas EE de TÜV Süd, OK Power, Grüner Strom y varias otras.

Autodeclaraciones y etiquetas con fines de lucro de las empresas de energía

It is also important to distinguish between ecolabels and self-declaration products sold by energy companies. These names may sound like ecolabels, but they are simply energy products named differently by their sellers. That’s why this is the category of “labels” where we see the large numbers. But these aren’t labels, just names! And with the same ease of naming a product you are selling, it’s equally as easy to name such self-declaration products with fancy names and for them to act as ecolabels – as we find almost as many cases of this as there are energy companies.

También es importante distinguir entre las ecoetiquetas y los productos de autodeclaración vendidos por las empresas energéticas. Estos nombres pueden sonar como ecoetiquetas, pero son simplemente productos energéticos llamados de forma diferente por sus vendedores. Por este motivo, esta es la categoría de «etiquetas» donde vemos los grandes números. Pero estas no son etiquetas, ¡sólo nombres! Y con la misma facilidad de poner nombre a un producto que se vende, es igualmente fácil llamar a tales productos de autodeclaración con nombres atractivos y que actúen como ecoetiquetas, ya que encontramos casi tantos casos de esto como hay empresas de energía.

Recomendamos distinguir entre las ecoetiquetas sin fines de lucro, como las (muy pocas) ecoetiquetas gestionadas por ONG ambientales y las que son propiedad y están gestionadas por empresas privadas.

También hay autodeclaraciones de empresas que consumen energía renovable, hechas para parecer ecoetiquetas externas. A pesar de que apreciamos su elección de utilizar energías renovables y que ellos tomen la iniciativa de comunicarlo, hacer que una autodeclaración parezca una afirmación externa, apoyada por terceros, simplemente no es del todo correcto.

Las llamadas «ecoetiquetas de tipo I» cubren múltiples atributos y son verificadas por un tercero. En el mercado de la energía al por menor, EKOenergía es la única etiqueta que cumple con todo lo que hemos mencionado anteriormente, y al mismo tiempo tiene la más amplia disponibilidad geográfica.

2) ¿Qué papel juegan las etiquetas ecológicas?

Existen muy pocas ecoetiquetas de terceros, sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es el mismo: ayudar a los consumidores a sacar más provecho de sus contratos de energía.

La participación activa de los consumidores es parte de la transición energética. Hay una multitud de actores en el mercado de la energía con diferentes presupuestos, expectativas, capacidad y necesidades.

Algunos consumidores están contentos con las tarifas verdes, otros quieren obtener su energía de una planta de energía específica, otros quieren invertir en sus propias instalaciones y convertirse en prosumidores, etc. Las ecoetiquetas encajan bien en este escenario de diferentes demandas.

No hay una única solución para acabar con la lucha contra el cambio climático, pero sí muchos pequeños pasos a dar. Por eso creamos la etiqueta EKOenergía de manera que pueda combinarse con cualquier método de abastecimiento de energía renovable, utilizado tanto por grandes empresas como por pequeños hogares. El respaldo de una organización experta y sin fines de lucro, facilita a los consumidores, tanto grandes como pequeños, la toma de decisiones. La energía renovable ecoetiquetada cumple con ciertos criterios y tiene otros beneficios, por lo que se hace fácil para el consumidor tener un paquete completo al optar por la energía ecoetiquetada en lugar de reunir toda la información por sí mismo.

En este sentido, tener diferentes etiquetas que destaquen distintos aspectos y lleguen a varios grupos de destinatarios es algo bueno para el mercado. La sofisticación y la diversificación de la demanda es sólo un aspecto de un mercado en crecimiento, después de todo, ¿por qué no tener una referencia diferente para hacer mejores elecciones?

3) ¿Cómo empoderar a los consumidores en lugar de confundirlos?

Invitamos a todos aquellos que se preocupan por la confusión a dar el ejemplo. Los largos informes que enumeran y/o comparan las ecoetiquetas no suelen ser útiles para los consumidores y encontrar información relevante no es fácil cuando las ecoetiquetas, que funcionan en diferentes áreas, se enumeran juntas. La mayoría de las ecoetiquetas no son aplicables en diferentes circunstancias y zonas geográficas, y cuantos más detalles se indican, más abrumadores resultan esos largos informes. En cambio, la adopción de medidas mediante la elección de la energía ecoetiquetada y el apoyo a las soluciones de mayor alcance geográfico tendría un impacto más fuerte. Los debates teóricos sobre el tema también confunden a muchos, en lugar de aportar claridad. ¡Los hechos valen más que las palabras!

Las empresas que se unen a la RE100 y que se cambian al 100% de energía renovable están inspirando a muchas otras. También hay quienes no sólo se cambian a la energía renovable, sino que dan un paso más al elegir la energía etiquetada con EKOenergía. Además de comprar energía 100% renovable y sostenible, estas empresas también están contribuyendo a la realización de nuevos proyectos de energía limpia que financiamos en los países en desarrollo, así como apoyándonos como ONG ambiental en nuestras campañas de comunicación y en nuestro trabajo de defensa de las energías renovables en muchos países.

La energía renovable etiquetada con EKOenergía está disponible en la UE y más allá

Esperamos que las autoridades públicas sigan su ejemplo, incluida la Comisión Europea. ¿Es necesario desarrollar una etiqueta de energía verde en toda la Unión Europea utilizando el dinero de los contribuyentes, cuando ya existe? EKOenergía está disponible en la UE y más allá. Animamos encarecidamente a todas las instituciones de la UE a que empiecen a utilizar EKOenergía en todos los lugares donde se encuentren.

Potenciar a los consumidores de energía significa concienciar sobre la producción de energía renovable y sobre cómo las elecciones de los consumidores influyen en el mercado. Apoyar el trabajo realizado por las ecoetiquetas existentes, compartir información sobre su trabajo e incluso mencionarlas en los medios de comunicación social puede ser de gran ayuda!

Los planes poco realistas de crear etiquetas generales o unificar las ecoetiquetas nacionales para limitar las opciones disponibles en el mercado darían lugar a debates infructuosos y prolongados que no harían sino retrasar aún más la adopción de medidas climáticas, en lugar de empoderar a los consumidores. Nos complace compartir nuestra experiencia en el mercado con cualquier parte interesada y, como siempre, acogemos con agrado cualquier apoyo para aumentar nuestra visibilidad y ampliar aún más nuestro alcance.

Publicado el 29 de julio de 2020