La importancia de la restauración fluvial y el Fondo Ambiental de EKOenergía

19.10.18

Texto original por Cameron Boggon

Es un húmedo y gris martes por la tarde. Un grupo de voluntarios, incluidos cuatro miembros de la secretaría de EKOenergía, marchamos por una pista agrícola en Vaskio, Finlandia, cargados con cubos, palas – y galletas. Llegamos a un pequeño arroyo, de no más de un metro de ancho, donde el agua se escurre silenciosamente a través del bosque.

Es el tipo de cauce al que no prestarías mucha atención si paseas con tu perro por la tarde. Sin embargo, se trata del último lugar de desove conocido para la trucha marrón en la cuenca del río Halikonjoki, en la región que rodea a la ciudad de Salo. La temporada de desove otoñal está a punto de comenzar, por lo que nuestro equipo de voluntarios ha venido a restaurar algunos de los lugares de desove dañados por la agricultura local en la región.

Las truchas no desovan en cualquier parte del río, buscan lechos de grava debajo de la corriente de agua. Una corriente constante garantiza un suministro de oxígeno permanente para que los huevos crezcan a lo largo de los meses de invierno, listos para eclosionar a principios de la primavera. Para evitar que los huevos sean arrastrados río abajo, los peces encuentran lechos de grava donde los huevos puedan descansar en los huecos entre las rocas.

Sin embargo, estos lechos de grava son vulnerables a los bloqueos de sedimento, causados por la escorrentía de tierra de las granjas locales y la creación de represas a lo largo del río. Las presas sin pasos piscícolas evitan que los peces se muevan río arriba, interrumpiendo sus patrones de migración. También cambian el flujo del río y hacen que se acumulen grandes cantidades de sedimento.

Es probable que la acumulación de este sedimento o cieno sea la causa principal de la disminución de la población de peces en la región agrícola alrededor de Salo. Mientras que, hace veinte años, se sabía de varios arroyos poblados por truchas marrones, ahora solo queda uno.

Restaurar el volumen de truchas marrones es crucial para mantener la biodiversidad en la región. Estas pequeñas truchas no pasan toda su vida en pequeños arroyos, sino que vienen aquí para reproducirse exclusivamente. Pasan el resto del año río abajo, donde hay más comida disponible y donde actúan como  fuente de alimento para peces más grandes, como el salmón, así como aves y nutrias.

El Fondo Ambiental de EKOenergía apoya el trabajo de restauración de ríos a nivel internacional. Pedimos a los consumidores que obtienen su electricidad de los programas de energía hidroeléctrica que contribuyan con 0,10€ por megavatio hora a este Fondo Ambiental, para permitir que se lleve a cabo este importante trabajo.

Desafortunadamente, todavía hay muchas centrales hidroeléctricas que operan sin prestarle la atención necesaria a temas de sostenibilidad, como mantener los niveles mínimos de agua en los ríos. Nuestro Fondo Ambiental, y aquellos que eligen financiarlo, hacen posible el trabajo crucial de la reconstrucción fluvial.